Hace unos días publicamos la entrevista a Benito Sousa y ahora toca entrevistar a Alfonso Redondo, ganador de la carrera Desafío Guadalquivir 400 en modalidad de trike.
Este fantástico piloto al que muchos ya conoceréis, tiene un palmarés envidiable en competición nacional e internacional, pero ahora lo conocemos desde una perspectiva donde la mecánica, la preparación física y sobretodo la psíquica nunca habían tenido un papel tan importante.
Entrevista
¿Cuál es la motivación principal para apuntarte a esta carrera? ¿Cómo te has preparado?La motivación mía fue hacer algo distinto, con gente que tiene muy buen rollo, y también intentar saber lo que pudo pasar Ramón en su record de distancia, sabía que no sería lo mismo, ni de colores, pero se parecería mas que una ruta de 3 horitas, aunque hubieran puesto premio para los trikes, hubiera pensado lo mismo.
Cuando mis obligaciones me lo permiten, monto en bici, pero últimamente me es imposible, todo el tiempo lo he dedicado a preparar el equipo, lleva más tiempo del que parece.
¿Cuál fue la estrategia que llevabas planeada?Como sabía que no podría contar con equipo de tierra desde un principio, tenía que cargar con 50 litros de gasolina. Por tanto la estrategia era hacerlo del tirón.
¿Con qué equipo participaste? ¿Qué material adicional llevabas?Trike AIRFER con motor BAILEY 200, y de vela DUDEK PLASMA. llevaba 2 depósitos adicionales de 20 litros cada uno, más 13 del de serie, dos gps iguales, con ruta marcada por si fallaba uno (que uno se me quedo bloqueado y me salvo el segundo). Radio para hablar con organización de 2 metros, barritas energéticas y esa bebida que supuestamente te da alas, pero a mi me las cambiaron por unas de alas de plomo (porque me ayudó a revolverme el estómago y lo pasé realmente mal). No llevaba mapa, tenía las balizas y las alturas max y min en papel.
¿Cómo fue el despegue y salida?
El primer despegue lo fallé porque un cordino se me quedó debajo de la rueda y no lo vi. Despegué a la segunda.
¿Cuáles fueron los momentos más complicados y duros? ¿Cómo afectó la meteo a vuestros planes? ¿Pensaste en algún momento abandonar? ¿Crees que se tenía que haber suspendido la prueba? Los momentos más duros fueron cuando a partir de 3 horas de vuelo, después de comer una barrita, junto a que el sistema para mear no funcionó, empezó a revolverme el estómago, marearme, tiritando de frío, y muy mareado, muchas arcadas, y no devolvía nada. Eso fue lo peor. Aquí fue cuando se me pasó por la cabeza aterrizar ya que no podía ni mirar el gps ni el suelo. Lo pasé realmente mal. Hasta que no devolví algo un par de veces no me encontré un poco mejor. Fue una satisfacción, y me animé a seguir.
Pasando una nube, después de la baliza 6, se puso a llover y levantó una turbonada que me llevó al suelo de manera un poco estresante, porque tuve que esquivar una línea de alta. Cuando llegue al suelo me arrastró el viento y estado volcado los depósitos auxiliares empezaron a tirarme gasolina encima. Bueno, no era la mejor situación posible, pero conseguí levantarme y después de un ratito para tranquilizarme un poco y bajar el viento, reparé los desperfectos, coloqué vela, e intenté despegar, lo cual no tenía ninguna esperanza dado lo embarrado del suelo. Después de tres intentos lo conseguí…uff, estaba contento pero agotado.
La meteo no afectó a mis planes porque no tenía ningún plan previsto, sólo ir rectificando según lo mejor que viera.
Que si se tenía que haber suspendido? uff, visto lo visto… todo el mundo es listo, la organización hizo lo mejor que pudo, nadie nos obligó a seguir. La organización tenía vehículo para recogernos, así que si no abandoné no tienen ellos culpa. Es muy difícil saber cómo va a estar el camino. Dijeron que adelante y yo tiré palante, si lo hubiera visto mal no habría despegado y ya está. Si hubiera que esperar condiciones perfectas sería casi imposible realizar un tipo así de ruta.
¿Cómo fue la coordinación con tu equipo de tierra?
No tenia equipo de tierra…
¿Qué sentiste al darte cuenta que llegarías a la meta? ¿Y cuándo te diste cuenta que eras el primero?
Estaba feliz, pero agotado. Cuando llegué a la meta estaba tan bajo que no era casi ni consciente. Sabía que era el primero de mi categoría.
¿A quién dedicas este triunfo?
Se lo dedico a Lorenzo de AIRFER por cuidarme todo lo que está en su mano, a DUDEK por confiar en mí, ya que me prestó una vela demo nueva a estrenar sin ser una competición internacional… algo entre colegas, pero ellos me apoyaron y les estoy muy agradecido, Ellos tienen mucha culpa de este premio, porque la plasma, aún teniendo fama de ser un poco delicada, me ha demostrado que tiene una seguridad impresionante. Me ha sorprendido gratamente.
También a mi chica Raquel y mi bebé Iñigo, que han tenido que prescindir mucho de mí y es un poco duro para ellos. Y para Tarry y Pablo, mis dos mecánicos que tanto me han ayudado y siguen ayudándome para conseguir el mejor rendimiento a mi Bailey 200… sin ellos no lo hubiera conseguido.
¿Qué es lo que destacarías de esta prueba? ¿Qué mejorarías de cara a una nueva edición?
Ha sido un lujo de prueba, muy dura, que esa visión tiene, pero muy buena la idea.
A mejorar? ufff… hay poco que mejorar: la organización fue un lujo, Arturo de La Veguilla por 35€ nos hinchó a cenar, cama guays, desayuno de lujo y forrito polar. El campo de despegue el Cornicabral estaba super bien.
Entiendo que el esfuerzo de despegar a pié es más complicado, pero sí me gustaría que nos tuvieran un poquito más en cuenta a la hora de los premios, que no hubiera tanta diferencia, pero aunque el año que viene regalasen lo mismo o menos que este año, (que tiene sus ventajas) por mí firmaba ya la inscripción.
Navegando me he encontrado con este vídeo de un breve reportaje que emitió Telemadrid sobre paramotor, grabado en el Campeonato de España 2010 celebrado en Torremocha del Jarama.
Como veréis, entrevistan a Ramón Morillas, Daniel Crespo y a Juanjo García.
Con motivo de la Semana de Montaña de BBK que se realiza en Bilbao, Ramón Morillas ha realizado un vuelo en paramotor en pleno cetro de de la ciudad. La exhibición de paramotor consistió en despegar desde el parque de Etxebarria y, tras realizar un vuelo por encima de Bilbao, tomar tierra muy cerca del Teatro Arriaga, en el muelle del Arenal.
Hoy mismo, Ramón relatará su experiencia como uno de los mejores pilotos mundiales de paramotor que le ha llevado a conseguir el récord mundial de altura y por lo tanto ofrecerá una visión de su excepcional panorámica aérea de las cumbres del Karakorum.
Tras la aventura Rompiendo limites 2010 en pakistan, es hora de ver las primeras imágenes en vídeo de Ramón Morillas, Tom de Dorlodot y todo el equipo de la aventura.
Como ya sabréis, este año se han encontrado con unas inclemencias metereológicas malísimas que han hecho que este año la aventura fuera diferente.
Aprovechando la ocasión, hemos entrevistado a Ramón para que nos de su punto de vista y nos explique la vivencia.
Vídeo
Entrevista
Este año vuestra aventura se ha visto empañada por las peores lluvias monzónicas de los últimos años. ¿Cómo habéis vivido esta difícil situación?
Pues sí, como dices fue una situación difícil. Cuando tienes unos objetivos y la meteo no te deja, empiezas a arriesgar más e intentar volar en condiciones no demasiado buenas, de todas formas de todo se aprende. En este caso lo más importante es darte cuenta que los objetivos deportivos no son nada comparado con lo que la gente del país sufrió. Ver como entre todos se las apañan para seguir adelante con sus vidas, por encima de las desgracias que pasaron, es una lección para nosotros.
¿Cuáles fueron los peores momentos que tuvisteis que pasar ante la catástrofe que asolaba al país?
Realmente, sólo cuando estábamos haciendo el vuelo vivac, fue que nos quedamos aislados sin poder salir y con unas lluvias torrenciales, el nivel del río subió y se llevó puentes y trozos de carretera. Por suerte en la primera oportunidad de vuelo pudimos salir volando. Después, cuando estábamos con los vuelos en paramotor en la zona de Gondogoro también estábamos bajo lluvia, los desprendimientos y subidas de los ríos afectaron bastante la zona.
¿Qué decisiones tuvisteis que tomar por culpa de la meteo con la que os encontrasteis? ¿Cómo os cambiaron los planes previstos?
Teníamos varios objetivos en esta expedición: Vuelos vivac, vuelos de altura y exploración en Paramotor y apoyo aéreo a la expedición de la selección nacional femenina de Alpinismo. Los vuelos de travesía vivac los tuvimos que reducir, pues las lluvias no nos dejaban, por otro lado hicimos vuelo vivac forzoso para salir de la zona y al final fue muy interesante y emocionante.
Con motor teníamos previsto llegar al campamento de concordia (debajo de Broad Peak y K2) y allí instalarnos para los vuelos de altura. Los pilotos llegaríamos volando y el resto del equipo pasaría por el Gondogoro a casi 6000 metros de altitud con todo el material. Los desprendimientos y la lluvia nos lo impidió así que los vuelos que hicimos eran de ida y vuelta, no teníamos el apoyo tan cerca como queríamos, además perdíamos tiempo de vuelo para llegar. Por el contrario las transiciones y remontadas eran espectaculares, así que la exploración aérea fue muy bien. El apoyo a la expedición de alpinismo también dió sus frutos, conseguimos hacer imágenes aéreas de la montaña que querían subir, “Sebas Tower”, que les fueron de mucha ayuda para decidir por dónde acometer la subida. En los tres casos fueron “Vuelos Monzónicos” aprovechando claros entre nubes y momento estables.
Visto que el tiempo hizo cambiar el rumbo de la aventura, ¿cuál fue vuestro objetivo?
Creo que los objetivos no cambiaron demasiado, sólo los resultados, es decir, no pudimos hacer ningún récord de altitud pero volamos entre 6000 y 7000 metros varias veces, sobrevolando la zona con más concentración de montañas de más de 7000 metros del planeta. Tres veces pasamos el collado de Gondogoro y tuvimos el K2 a tiro de piedra, remonté el mítico Laila peak y la Sebas Tower entre otras montañas de 6000 metros; en fin estamos muy contentos de las decisiones y cambios que tuvimos que hacer así como de los resultados. Conseguimos unas de las mejores imágenes y fotos nunca hechas de la región.
Ramón, ¿qué nos puedes contar del “glaciarizaje” que tuviste ahora que ha pasado ya un tiempo? ¿has pensado en ello? ¿realmente lo pasaste mal? ¿miedo?
Claro que pensé en ello, además me ha tocado contarlo varias veces. Como he contado antes al no tener a nuestra gente en concordia, tuvimos que acampar a más de 30KM de distancia. Eso hacía que el vuelo de ida fuera muy trabajoso, pues teníamos que recorrer bastante zona glaciar, además de gastar combustible. Ese día parecía bueno y como los días de sol y nubes altas eran escasos queríamos aprovecharlo. Desde el principio percibí demasiado viento de norte (de cara). Normalmente allí predominan los oeste, de todas formas continuamos. Estaba bastante guarro pero al llegar al Gondogoro ya estábamos altos y la turbulencia bajó de intensidad. Después de más de un mes de espera no dudamos y entramos a concordia , la visual era demoledora, el Glaciar del Baltoro , el K2 y Broad Peak por fin cerca de nosotros, y justo ahí el motor se paró.
Estábamos a 7000 metros, habíamos girado una térmica y entré en las barbas de la nube, posiblemente el vapor de agua se congeló en el venturi del carburador. La posibilidad que esto ocurriera la tenía muy clara y había repasado mentalmente todas las opciones, rápidamente decidí intentar pasar de nuevo al otro lado del Gondogoro, dónde el viento era favorable y aparentemente el planeo me daba (volaba un Omega 8 de Advance con más de 10 de fineza). Además si me quedaba en el Baltoro, primero tendría que encontrar un sitio para aterrizar y segundo tardaría en salir más de una semana, con lo cual perdería la opción de intentarlo otra vez. Bueno el caso es que pasé muy justo. Tomas volando encima mía no se lo podía creer, pensaba que no podría pasar los collados y glaciares colgados a más de 6000 metros, de hecho viendo los videos a posteriori, tampoco yo lo creería. Obviamente al otro lado estaba muy rotorizado y se sumaban los vientos de Norte a los descendentes que formaban los glaciares. Aún así continué con la esperanza de acercarme al máximo a zonas conocidas, llevaba más de 20 días volando esa área. Al final empecé a descender bruscamente en la base norte del Laila Peak y, al enfrentarme para aterrizar, las turbulencias me azotaron como si fuera una pluma y me vi muy bajo encima de la Morrena Glaciar. Con grietas y rocas, no tuve más remedio que dejarme ir en cola y con la vela sin presión entrar subiendo los pies en un área plana de hielo, sorteando rocas y dando vueltas me paré. En los últimos momentos antes de tocar hielo, pensaba que me rompería algún hueso, pero felizmente no fue así, caí bien y amortigüe con el chasis, eso sí, hélice rota y chasis doblado.
El dispositivo de emergencia funciono bien, habíamos previsto esta situación. En mi equipo tenía, además de comida y agua, un sistema de posicionamiento Spot, que da mi posición en cualquier lugar en la web en tiempo real y con el teléfono satélite hablé con Sebastián Álvaro, líder de la expedición y gran conocedor de la zona. Sebsatián me explicó cómo salir del glaciar ( tenía que encontrar el camino entre las grietas). Luego la suerte de tener a el campamento base del alpinista Español Ramón Portilla a menos de 3 horas me evitó dormir a la intemperie, aunque con el mono de plumas lo hubiera hecho sin problemas. Después de un día entero caminando me reencontré con el resto del equipo
¿Qué material utilizasteis en esta ocasión? ¿Qué resultado os ha dado?
Después de la experiencia acumulada en los últimos años, todo ha funcionado muy bien. Cada aspecto lo vamos depurando e intentando dar soluciones a cada problema. A nivel frío, excelente, con el mono de plumas de Diamir, la ropa interna de Peak Performance, las botas de Boreal y los guantes térmicos de Nirvana casi no se noto.
El tema de velas, en mi caso me decidí por una Omega 8 de Advance, para vuelos de altitud y un sigma 7 para el resto, me gusta la sensación de vuelo que me dan y en el caso de la omega para tener las mejores prestaciones en los momentos difíciles.
Yo use un paramotor PAP con un motor de HE 220 dúo en el que trabajé durante el invierno en la confortabilidad con todo el equipo extra y en el empuje en altura. Esto último tiene difícil solución: por el momento sólo cambiamos el paso de la hélice y la reducción… un motor de 2 tiempos teóricamente tiene un techo muy inferior a los vuelos que ya conseguí, eso será un trabajo para el futuro.
¿Con qué aspectos positivos regresáis de la aventura?
Como comenté antes, los vuelos dieron bastante resultado y experiencia de exploración, pero sobre todo la convivencia con los habitantes su amabilidad y la facultad que tienen para sobreponerse a la adversidad.
¿Repetirás el año que viene?
Seguramente , pero preferiría dejar un año de descanso o hacerlo en otra fecha, quiero pasar los veranos un poco más en familia.
Pues bien, Ramón nos ha enviado unas cuantas fotos para que podamos ver cómo les va por la mayor área inundable del planeta. Volar ahí no es ninguna broma, un aterrizaje de emergencia en el mato (selva baja) tiene mucho peligro ya que los jaguares, anacondas y serpientes venenosas te esperan, y si vas al agua, las pirañas y los cocodrilos… vamos que hay que ir con mucho cuidado
Aterrizaje en el barco
No os perdáis la historia que comenta Ramón en su blog sobre el aterrizaje de paramotor en el propio barco, impresionante:
Hola de nuevo. Seguimos Por el Pantanal, ahora ya bajando el Rio, la velocidad del barco se suma a la del agua y por fin pude hacer el primer aterrizaje en el techo de la chalana. Era casi de noche ,la luna llena acababa de salir , el viento coincida bien de frente con la dirección del barco, así que después de una pasada de test ,me aproxime bien bajo y como si fuera un porta aviones me pose encima, manteniendo la vela sobre mi cabeza unos instantes, la tripulación del barco quedo sorprendida de esta nueva modalidad en la que el “Liberdadei” (nombre de la chalana) acaba de entrar Solo nos queda intentar despegar de nuestra plataforma flotante.
Buena suerte y muchas gracias por las fotos.
Fotos
Podéis acceder al album de fotos, aunque os las dejamos a continuación: