Aterrizo con el anterior vuelo y las condiciones comenzaban a ser más térmicas de lo habitual. Considero finalizada la jornada, dejo la vela en lateral, mi ayudante comenta hay una última pasajera que viene de lejos y no le gusta la idea de esperar a la tarde. Insisto en el no, ayudante insiste en complacer. Solo uno más... Ok, salgo del trike para orinar y ojear las condiciones alrededor. Hay más gente volando en el valle, libre y motor, parece térmico, pero no hay viento fuerte. Preparamos despegue, instrucciones, bromas para romper el hielo y aumento de confianza. Inflado Ok. Carrera de despegue demasiado larga, gas a fondo solo un mt de altura en 200 mts de pista. Pienso en abortar, no me gusta, el terreno abajo recien roturado por máquina, terrones demasiado grandes, sopeso posible accidente de vuelco si tocamos aqui. Decido esperar a llegar al campo contiguo. Aqui me levanta involuntariamente del suelo unos 20-30 mts. Decido soltar el pin de seguridad del paracas balistico, pero siento turbulencia grande. Miro adelante, veo nube de polvo delante con muchos pájaros (golondrinas) girando como locos. Un remolino gigante, a menos de 50 mts al frente, nos atrapa... Me agarro a los frenos. Plegada frontal del 100%, gas a medio regimen, retiro gas, templo los frenos, abatida de 45-50º con plegada asimétrica del 90%. No hay altura para el paracas (30 mts), paro la abatida, templo frenos para reapertura, evito el twist del ala con el carro (casi 350 kgs de peso total), gas a fondo y busqueda de la pérdida antes de contacto con suelo. Comprimo a la pasajera con mis piernas, buscando mayor solidez para el impacto. Impactamos en suelo blando (huerto) con ligera pendiente (escalón). Crash en lateral dcho, según girábamos en la pre-pérdida y rebote hacia lado izdo, quedamos cabeza abajo.
Pasajera inconsciente pero sin sangre externa. Giro el trike 1/2 vuelta para evitar todo el peso sobre ella, ok. Observo no reacción de la pasajera a mis gritos. Me temo lo peor, yo vivo, ella muerta. Me tumbo en el suelo boca arriba, tras apartar piedras cone el pie. Me protejo del sol. Llegan las primeras personas a asistir. Intento controlar el momento de todos. Dirijo instrucciones para la pasajera, yo puedo aguantar. Llegan ambulancia y helicóptero y médicos. Se ocupan de ella primero, luego de mí. Traslado en helicóptero al hospital más cercano para ella, en ambulancia para mí. Ha habido suerte, pero yo no he renunciado a visualizar la caída y a sentir el ala, tratando de recuperarla, como así ha sido.
La primera idea que te da tu cerebro sobre el análisis de las condiciones y la decisión propia de no volar, NO debe de ser alterada por nadie en tierra. Ninguna excusa es válida para cambiar de opinión rápidamente. Para los que estaban en tierra, si vieron pasar remolinos fuertes, durante el vuelo anterior (yo veía a la distancia el polvo pero pensaba eran tractores arando) hay que avisarlo inmediatamente a quien se disponga a volar, sea quien sea. Algunos pilotos me comentaron meses después que no dijeron nada, por ser yo el piloto que era, y porque no se atrevieron a dar esa información... Estúpida decisión que podría haber costado 2 vidas.