Tras ver una exhibición de los de libre, y estando todo el día el bidón metálico de gasolina dentro del coche al sol, al atardecer me disponía a preparar el equipo de vuelo, y cuando quité la espoleta del tapón del bidón desde el maletero del coche, un reguero de gasolina a presión alcanzó la cara de mi compañera a más de 3m de distancia
Mojados los ojos con gasolina, tuvimos que lavar con agua abundante que nos trajo un compañero de libre.
Prescindir de los bidones metálicos y optar por los de plástico, que al inflarse cogen menos presión interna, y el tapón de rosca hace que se vacíen como una coca-cola de 2l